miércoles, 23 de julio de 2014

El locuaz silencio de la oscuridad

Cada vez que el Sol se oculta
cada vez que el Sol se pone
cada vez que esto ocurre,
la luz se inunda y se esconde

Y  todo se hace oscuro,
denso, inaudito,
la oscuridad reina triunfante
y el sonido está marchito.

El silencio es incesante,
babilónico y locuaz,
lacónico y hervoroso,
ostentoso y charlatán.

Y esa densa capa negra,
llamémosla oscuridad,
cubre las calles, las casas,
tapa las nubes y el mar.

Un gato maúlla exhausto
rompiendo el locuaz silencio,
la oscuridad sigue avanzando
cubriendo países enteros.

La densa capa negra
abraza medio planeta
se tumba y duerme en silencio
y  las horas pasan muertas.



miércoles, 2 de julio de 2014

El ensordecedor silencio de la ciudad

  Las enormes construcciones se alzan sobre mí, me engullen sin dejarme respirar, mientras camino a su lado. Sigo caminando y no estoy a gusto. Por todas partes se pueden divisar grandes carteles fosforescentes que dañan a los ojos y producen una fuerte inflamación de la retina, consiguiendo, así, nublarme la vista. El sonido ensordecedor de la ciudad hace que mis tímpanos lloren sangre, expulsándola por el conducto auditivo.  Las gigantes construcciones siguen engulléndome. La gente que anda con prisa y sin rostro por aquella agonizante ciudad, chocándose mutuamente, hace que mi respiración se vaya cortando poco a poco. Mi nariz huele de todo: sudor, zapatos malolientes, rata muerta, flatulencias, un chicle de menta aplastado…¡Qué aromas extremadamente repugnantes! Mi nariz llega a no poder diferenciar ningún olor. No puedo más. Mis pies gritan: “¡Auxilio!”, mis oídos: “¡Socorro!”y mis ojos y nariz ya ni gritan. Decido irme de aquella multitud de seres sin rostro que caminan agonizantes y sin rumbo. Mis pies, ya casi muertos, me llevan hasta una callejuela donde puedo observar a una persona  que pinta con un utensilio, sobre una especie de cuadrado sostenido por un tipo de caballete de madera. Deduzco lo que puede ser aquel hombre, ya que mi vista no me lo permite. Efectivamente es un pintor, un pintor que dibuja y plasma aquel lado de la ciudad tan tranquilo y desconocido. Cada vez veo mejor. Mi vista vuelve a la normalidad. Detrás del pintor diviso una mujer de “moral distraída” con sus enormes senos, en forma de pera madura, al descubierto, al igual que su cabello, negro como el carbón. Detrás de aquella mujer aparecen tres fulanas más. Y detrás de estas, salen un par de vagabundos caninofaciales que me transmiten un miedo que no se podría describir con palabras. Salgo de allí corriendo, como si del Leviatán se tratase. Me distancio del centro de la ciudad, tanto que parece que esté solo. Completamente solo. Mis pies empiezan a despertar exhaustos. Mis ojos descansan por fin. Mi nariz huele el asqueroso sudor que baja por mis axilas, única señal que me recuerda dónde he estado. Mis oídos no oyen nada, solo mi cansada respiración. Se hace el silencio. El silencio absoluto. 

lunes, 26 de mayo de 2014

Sota el mar del silenci

Sota el mar del silenci
vaig aprendre a parlar.
Sota el mar del silenci
vaig aprendre a callar,
a somriure, a mirar…
sota el mar del silenci.

Sota el mar del silenci
aconseguí  somiar,
sota el mar del silenci
el soroll vaig calmar…
Sota el mar del silenci
vaig aprendre a oblidar.

Sota el mar del silenci
no em sentia un esclau.
Sota el mar del silenci
del so em vaig alliberar
de l’opressió i la maldat
de l’angoixa per parlar,
de langoixa per sofrir,
de langoixa per cridar…

Sota el mar del silenci
vaig aprendre a enyorar,
sota el mar del silenci
vaig aprendre que hi ha
un món on tot cap,
un món que tal volta…
sempre em perseguirà…

martes, 6 de mayo de 2014

MI MUNDO (Homenaje a F. García Lorca y "Poeta en Nueva York")




[…]
“No hay más que un millón de herreros
forjando cadenas para los niños que han de venir.
No hay más que un millón de carpinteros
que hacen ataúdes sin cruz.
No hay más que un gentío de lamentos
que se abren las ropas en espera de la bala.”
[…]                                 
                 Federico García Lorca  (Poeta en Nueva York)




Me iré a un lugar inóspito
donde no haya geometría ni angustia,
niños famélicos que lloran
y frutas podridas que huelen.

Mi mundo será limpio,
habrá palomas y niños felices,
sillas, mesas, espejos y camas,
mantas calientes y gatos rezagados.

Estaré donde no existan serpientes,
ni tumbas, ni huesos,
ni espadas, ni hombres sangrientos,
caracoles aplastados y perros rabiosos.

Allí los tiburones serán mansos,
las armas, simplemente no serán.
Los pájaros no tendrán enemigos
y los niños……reirán.

Mundo de amuletos soterrados,
venas frías y arrugadas,
ardientes sonrisas sepultadas
y roncos ruidos silenciosos.

Un mundo donde pululan los muertos,
donde reside un silencio de mil orejas,
donde hay picos de pájaros aplastados,
frío, sangre, amargura y llanto.

domingo, 4 de mayo de 2014

Escribir

Escribir es libertad,
es destreza,
es volar,
es elevarse de la tierra y levitar.

Escribir es fortaleza,

es dinamismo,
es simplemente magia,
es sencillamente un síntoma de felicidad.

Escribir es expresarse,

saber disfrutar,
saber crear lo nunca creado,
saber unir puntos, que nadie más podría entrelazar.

Escribir es descubrir,

es imaginar,
es poder enamorar con dos solas palabras,
es  gritar sin que nadie te pueda parar.

Escribir es ironía,
es el arma de los valientes
y el refugio de los sensatos,
es el ansia de querer siempre más.

Escribir es despertar
de un sueño profundo,
es imaginar un mundo,
donde nadie más pueda entrar.

Escribir es dejar que broten

las palabras por el viento,
es teñir  de sonido las brisas,
sin miedos ni preocupaciones...ni prisas.

Escribir es vida,

es expresión,
es libertad,
sencillamente...
PASIÓN.

miércoles, 23 de abril de 2014

Dia del llibre

 Vull desitjar-vos un feliç dia del llibre amb aquestes cites de dos famosos personatges  com són Ruben Darío y Ciceró:


“El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.”
Rubén Darío, (1867-1916) poeta i periodista nicaragüenc.

“Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma”
Ciceró, (106 a.C.-43 a.C) escriptor, orador i polític romà.


domingo, 20 de abril de 2014

No te des la vuelta

      Él divisaba las estrellas bajo la oscura y densa capa de la noche. Lo observaba todo con una excéntrica curiosidad. Acostado en aquel banco, soñaba lo que haría si fuese rico, si ganara millones y millones de dinero, si fuese un empresario de éxito. Pero a él no le había tocado esa clase de vida. Solo  era un mendigo acostumbrado a vagar por las calles y a dormitar en los fríos bancos de los parques apartados de la ciudad.

      Esa noche no podía conciliar el sueño, así que se levantó para pasear durante unos minutos. Entró en uno de los bares de ambiente que aún estaban abiertos a esas horas de la noche y pidió un vaso de agua. El camarero se lo dio con una mirada de desprecio. El mendigo no dijo nada, ni siquiera se molestó. Entró al baño y, una vez dentro, pudo oír como alguien se acercaba. El mendigo se asomó por la puerta entreabierta y pudo ver un hombre, más o menos de su edad, que parecía ser una persona de negocios bastante rica. También observó anonadado, que era idéntico a él. Cuando el misterioso hombre salió del baño, el mendigo no dudó en seguirlo. Sacó una pequeña navaja de su bolsillo y se la camufló en la manga derecha de su apestosa cazadora.

      Cuando ya llevaban un par de calles recorridas, el mendigo se abalanzó brutalmente contra su doble, y con la navaja le produjo un corte profundo en el cuello. Aprovechando que se encontraba en un callejón poco transitado, intercambió la ropa con el cadáver, cogió su cartera repleta de dinero, y se fue.

      Afortunadamente, encontró la dirección de su casa apuntada en un papelito dentro de su cartera. Cuando llegó al hogar de ese hombre, se quedó quieto. Inmóvil. No se creía lo que estaba sucediendo. Del pantalón sacó las llaves de esa enorme casa y abrió la puerta. No había nadie. No se oía nada. Solo el penetrante sonido del silencio. Encendió las luces y admiró la belleza de esa acogedora y gran mansión que tanto había soñado. Fue directo a una habitación donde pudo ver una cama muy grande. Se acostó y se durmió.

      Cuando despertó a la mañana siguiente, recordó el sueño que había tenido la noche anterior, en el que él era un mendigo que le arrebataba la vida a un hombre idéntico a él: un hombre rico y con una casa grandísima. Era como si Pedro Belmonte, uno de los ejecutivos más importantes y poderosos del país, quisiera asesinarse a él mismo. Se vistió, se aseó y fue directo a la cocina. En la puerta de la nevera encontró pegado un papel que mostraba la dirección de su casa. Lo cogió y pudo leer: "No te des la vuelta". Pedro...se dio la vuelta.

     El mendigo, después de matarlo, intercambió la ropa con el cadáver, cogió su cartera repleta de dinero...y se fue.

martes, 15 de abril de 2014

Recorde aquella nit...

Recorde aquella nit
en què vaig somiar amb el teu somriure,
en què vaig admirar les estrelles...pensant en tu ;
en els teus ulls plens de mil reflexos,
en les teues galtes tendres y daurades,
en les teues mans que mai vaig poder tocar.

Jo et vaig voler... de vegades, sols de vegades.

Tu a mi mai....ni tan sols una volta...
Mai...

Sí, és veritat, jo em vaig enamorar, 

però això ja és passat...
i encara que l'amor siga curt, l'oblit és llarg...
molt llarg.

No cregues que em penedisc

per haver-te estimat,
per haver-te volgut, 
per haver-te idolatrat,
per haver-me enamorat de tu...
dels teus senzills ulls.
Sols vull dir-te que
encara que no t'estime, 
i que ja no hi senta res,
el meu cor ja mai s'apaga
i perdura un sentiment...

lunes, 14 de abril de 2014

Fahrenheit 451: Realitat o ficció

Fa unes setmanes, un professor ens “convidà” a llegir un llibre amb un títol un poc estrany “Fahrenheit 451”. He de confesar que, en un primer moment vaig pensar que es tractaria d´un llibre de física o alguna cosa així, però no, res més lluny de la realitat. Comencí a llegir-lo i no podia parar. De seguida m´atrapà els seu protagonista, Montag, un home d´uns 35 anys que viu en un univers paradògic on està prohibit llegir llibres. Pertany a una brigada de bombers que , en lloc de sofocar incendis, els provoquen i cremen els llibres de la gent que incumpleix la llei i els guarda a casa, convertint-se en delinqüents. Per influència d´una jove veïna, Montag, es va interessant cada vegada més pels llibres i comença a obtindre´ls clandestinament de les cases on va a provocar els incendis, per a, posteriorment llegir-los. Per aquest fet, es veu obligat a fugir de la seua ciutat. En aquesta escapada trobarà una sèrie de sabis que faran una tasca molt important respecte a la humanitat. Quina? Si ho voleu descobrir, us haureu de llegir la novel.la.

Aquest llibre m´ha fet pensar molt i plantejar-me algunes coses que també a vosaltres us poden resultar interessants. El tema del llibre és la manipulació de la cultura per part del poder i l´inconformisme de la gent que descobreix que realment és un intent de control i que la vertadera llibertat està en els llibres perquè et fan pensar i ser lliure. L´autor planteja el problema de què passaria si prohibiren els llibres, la cultura, la lectura i que tots forem el resultat d´aqueixa manipulació, éssers sense idees pròpies, gregaris al servei d´un poder dominant i conspirador. No us sembla que açò no està tan lluny del que ara estem vivint? El que planteja Bradbury com una societat distòpica, no està cada vegada més pròxima a la que estem construint últimament? Jo pense que sí.

Ray Bradbury va escriure Fahrenheit 451 a mitjan segle XX, però sembla molt actual perquè transmet la idea d´una societat en la qual els governants pretenen cremar tots els llibres per erradicar la cultura i crear éssers buits, fàcilment manipulables i mancats de tota aspiració. Tot açò, en certa mesura, es pot apreciar actualmente en el nostre entorn, on la cultura i el saber ocupen un lloc poc recomanable en una societat moderna, democràtica i que, aparentment, “pretén” cultivar certs valors con la llibertat, la igualtat, la tolerància, la dignitat etc. Ells no cremen literalment llibres, però si “cremen” als qui volen llegir-los i escriure´ls, transmetent uns models de comportament poc recomanables. Hui en dia, qui està interessat en la cultura ( l´art, la pintura, la literatura, la música….) és vist com algú “diferent” en el sentit més pejoratiu de la paraula. Ara encara no podem parlar amb les televisions, com fa el protagonista de la novel.la, però sí que hi ha gent que passa moltes hores al dia davant d´elles “absorbint” tot tipus de programes “fem” on es dediquen a publicitar èssers patètics que es criden, es perden el respecte, i inclús la dignitat i l´única cosa que valoren són els béns materials però mai els intel.lectuals.
En les nostres mans està canviar tot açò; nosaltres com a joves que som, hem d´aprendre a valorar la llibertat, hem de respectar el món de la cultura i no infravalorar-lo, hem d´aprendre art, pintura, música, literatura etc.  i sobretot hem d´aprendre a  “llegir” lliurement i a analitzar tot allò que llegim, això ens farà ser més crítics, més persones, més tolerants i sobre tot, més lliures.

Jo us recomaria la lectura d´aquesta novel.la, és genial, molt entretinguda, gens convencional i amb un final molt esperançador respecte al món del saber. Us  farà pensar, veure una altra realitat; valorareu més l´amistat, el respecte, la dignitat i la llibertat i descobrireu que la vertadera riquesa està als llibres.

domingo, 13 de abril de 2014

La mirada de l'àvia



 La inauguració fou perfecta. Per fi, aquella vesprada de juny del 2015 tenia tot l'equip de gent reunit al meu voltant: advocades, treballadores socials, psicòlogues etc… Tants anys de treball i esforç havien donat el seu fruit. Aquell centre ajudaria a tantíssimes persones que havien patit en silenci una terrible situació i jo continuaria dedicant els meus esforços a fer-ho possible durant molt de temps. Per fi havia aconseguit el somni que em vaig proposar feia anys quan, durant unes vacances en casa dels meus avis, vaig fer un descobriment que, sense ser-ne conscient, em canviaria la vida, la forma de pensar i em faria créixer com a home i com a ésser humà.

Era un dia d´abril de 1998. El cel estava cobert per una espessa capa de núvols que no deixava veure clarament el sol. El vent bufava amb força i les ones del mar llepaven violentament les antigues cases dels vells mariners. El fort vent em feu companyia durant tot el viatge; després el seguí la pluja, que es precipitava amb  un apagat soroll contra els vidres del cotxe. Aquest any semblava tot diferent, la platja no desprenia la claror d´altres èpoques; la gent del poble semblava més envellida, trista, perduda….. Pot ser que açò fóra una sensació  molt personal perquè, després de tants anys, eren les primeres vacances de pasqua que passaria al poble sense el meu avi. Havia mort feia tres mesos i jo estaria sol amb la meua àvia.

A mesura que ens endinsàvem en el poble, ma mare i jo recodàvem aquells estius que passàvem tots junts a la casa dels avis; aquelles inacabables nits asseguts en rogle a la porta de casa, contant històries de quan la meua àvia era menuda i degustant un  boníssim gelat que el meu avi feia com ningú. Quan deixà de ploure tinguí un desig incontrolable de baixar la finestreta del cotxe i el vent  perfumat de l´Atlàntic em recordà que ja estàvem a Galícia.

Per fi havíem arribat on vivia l`àvia. Era una casa gran i vella. A la part de dalt tenia un balcó menut on la meua àvia havia penjat un gran cobertor perquè, segons la tradició del poble, en pasqua totes les dones ho feien per a donar-li un aspecte més bonic a la localitat. La façana estava pintada d´un color marró rogenc. A la part inferior, es veia la porta d´entrada, desgastada i pelada per la humitat, i a les dues bandes d´aquesta, d´una manera molt simètrica, es dibuixaven dues petites finestres amb una persiana en cadascuna, que la meua àvia mantenia tancades des que el meu  avi va  morir.
 Ma mare i jo baixàrem del cotxe i mentre agafàvem les maletes, la meua àvia, que segurament ens havia escoltat arribar, obrí la porta i vingué a saludar-nos. Vaig abraçar-la amb tantes ganes que un poc més i la faig caure, perquè era una dona més bé menuda, tenia uns vuitanta anys, el cabell blanc i sempre molt ben pentinat. Era prima i anava vestida tota de negre; portava un mocador al cap, que segons deia ella, era per guardar-li el dol al meu avi. Tenia un caràcter alegre i jovial. Desprenia una sensació de placidesa i tranquil.litat; estar amb ella era com seure a la vora d´un riuet i escoltar amb calma el soroll de l´aigua passar. La seua veu era débil i delicada, quasi tant que semblava malaltisa, però hi havia una cosa que a mi, durant tot aquest temps, m´havia cridat l´atenció: als seus ulls es podia llegir una tristor amarga, una infelicitat palpable, dolorosa, i se li podia adivinar un patiment, una angoixa encoberta. Aquell dia, després de mirar-la fixament durant una estona, vaig decidir que havia d´esbrinar el missatge il.legible que hi havia als ulls de la meua àvia.

Durant el sopar, els tres parlàrem molt a gust, feia temps que no ens véiem i teníem moltes coses que contar-nos. Ella ens havia preparat un sopar magnífic, era molt bona cuinera. Encara recorde aquelles temporades que passava a la meua casa i quan tornàvem de l´escola ens tenia a punt un dinar d´allò més bo.
          
           Al cap de tres dies, ma mare se´n va tornar a València i jo em vaig quedar sol amb la meua àvia. M´havia d´organitzar el temps d´una altra forma, enguany el meu avi no hi era i, per tant, no podria fer les mateixes coses que fèiem abans. Amb l´àvia els dies no semblaven passar tan ràpid perquè els seus gustos i els meus no coincidien. A ella, pels matins, li agradava alçar-se prompte i anar a passejar prop del mar. Gaudia molt quan sentia la suau brisa marina acariciar-li la pell,  deia que s´omplia de pau, de serenitat, que era l´únic moment del dia en què se sentia lliure i ama de si  mateix.  A mi, pel contrari, m´agradava agafar la vella bicicleta de ma mare i anar cap a les muntanyes que es veien allà, en l´horitzó; sentia una gran llibertat recorrent aquells camins estrets, envoltats d´una  exhuberant i espessa vegetació, on tot era d´un color verd harmoniós, amb una sensació de frescor que em resultava cordial i afable.

Un matí, mentre la meua àvia feia el passeig diari per la vora del  mar, vaig decidir pujar a l´habitació on ma mare dormia quan era soltera per tal d´assaborir els records que allí guardava. Sempre m´havia agradat fer això, perquè  la cambra era com un món a banda, un univers on podies somiar, on jo havia jugat des de menudet a inventar que era un pirata malvat a bord del meu vaixell, o que arribava a la lluna amb una nau espacial. Aquella cambra havia sigut el meu refugi durant molts anys, un refugi on m´agradava tornar quan em sentia sol, i ara em sentia més sol que mai.  Estava situada en la part més alta de la casa, el sostre era de bigues de fusta que queien en forma de pendent fins arribar a unir-se amb la paret. El sol entrava per una petita finestreta coberta tímidament per una alegre cortina blava, on apareixia brodat el nom de ma mare.  A mà dreta, hi havia un gran armari de fusta que, quan l´obries, grinyolava com si les seues portes acusaren el pas del temps i protestaren cada vegada que intentaves endinsar-te en la seua intimitat. Allí la meua àvia guardava els seus tresors més apreciats: les primeres sabatetes dels seus fills, unes fotos dels meus besavis quan eren jòvens, les arracades que el meu avi li regalà quan començaren a eixir junts……. en fi, un munt de records que a mi sempre m´agradava observar detingudament, traure´ls tots de les seues caixes com si es tractara d´un  ritual  i gaudir amb enyorança d´aquelles estimades i admirades  joies de família.

La nit següent fou una nit d´abril extremadament freda. Jo estava al meu llit i un fort vent,  que semblava bufar  amb un alé gelat des de les entranyes de desembre, no em deixava dormir. Per més que ho intentava, el soroll de la pluja colpejant les finestres com si em demanara permís per entrar, m´alterava. Així que decidí alçar-me i pujar a la cambra de ma mare per continuar regirant els records guardats al vell armari. De segur, la meua àvia no se n´assabentaria de res perquè quan agafava la son no hi havia qui la despertara. Quan vaig obrir les portes del gran armari, vaig notar que cada vegada s´inclinava més sobre mi, quasi tant que l´haguí de sostindre perquè no em caiguera damunt. Com poguí, vaig col.locar dos llibres a sota i així aconseguí que la pata no es trencara del tot. Quan vaig tindre les mans lliures, l´apartí un poc de la paret per a que se sostinguera millor. De sobte vaig veure que allí hi havia dues escletxes molt grosses; s´apreciava que havien estat pintades moltes vegades, però que la pintura havia botat. Em vaig quedar intrigat i comencí a pegar xicotets colps al tabic. Com que semblava estar buit per dins, vaig rascar-hi amb els dits i tot l´ algeps va trencar-se fins que es féu un forat  Vaig introduir la mà  i poguí tocar alguna cosa , no sabia què era però ho volia descobrir. Amb gran esforç aconseguí traure-ho d´allí. Semblava un grapat de papers vells units per un tros de llana grossa com si fóra la cinta que sosté l´embalatge dels regals. No poguí ressistir la curiositat, jo pensava que ja havia vist tots els records que s´hi guardaven, però no era així, aquell munt de paper era nou per a mi.

Com si es tractara d´un llibre meravellós, agafí el bloc de papers i em sentí damunt del llit.  Estaven manuscrits, amb una tinta de color negre i amb una cal.ligrafia no molt bona, la veritat. A mesura que els llegia, m´anava invadint una suor gelada, un estupor que mai havia sentit, no podia donar crèdit al que estava llegint, era esgarrifador, al.lucinant i estrany a la vegada. La meua àvia havia escrit tot allò durant més de quaranta anys i ningú se n´havia assabentat mai de res. No sabia si seria capaç de seguir llegint. Allí contava vertaderes barbaritats; el meu avi li pegava pallisses fins deixar-la quasi morta, la insultava, la lligava amb cordes, la deixava tancada a la cambra durant hores, la menyspreava….. Ella escrivia tot el que li anava passant i ho amagava per a que ningú ho sabera mentres ella estiguera viva; era l´única manera que tenia de desfogar, de cridar en silenci. Contava com de mal se sentia, com aguantava pels seus fills, com es curava les ferides per no deixar cap senyal de violència i com plorava fins caure destrossada sense poder contar amb l´ajuda de ningú. Així un dia darrere d´un altre, un any, un altre any…... La meua àvia havia sigut una dona maltractada!!!!

Al matí següent no em podia alçar del llit. Quan la meua àvia em cridà per a dinar, eren les dos del migdia. Havia estat tota la nit llegint aquells papers i després no m´havia pogut dormir. Era terrible. Com havia pogut ocultar-ho durant tant de temps? Em vaig vestir i començàrem a dinar. No sabia com mirar-la, em sentia culpable de no haver sigut capaç de veure en la seua mirada la tristor que realment tenien els seus ulls, sempre disfressats d´optimisme, d´amarga alegria, d´un goig desolat.  Ara la veia d´una altra forma, amb uns altres ulls, volia recompensar-la per tot el que havia patit, voler-la, donar-li les dolces caricies que mai havia tingut i tornar-li la dignitat que li van fer perdre quan era jove. Per fi havia descobert allò que tenia la seua mirada, allò que sempre m´havia intrigat tant i mai havia aconseguit resoldre.

Aquell mateix dia em vaig proposar que allò no havia d´ocórrer més, ella ho havia patit tota sola però no podia permetre que  més dones visqueren en silenci aquell acosament, aquella situació que t´anul.la com a persona, havia de  trobar els mitjans perquè aquestes dones pogueren tindre un suport i no se sentiren soles.

Vaig decidir posar-me en contacte amb associacions de dones maltractades, m´assabentí de com funcionaven i de què es podia fer per tal de col.laborar. Així, poc a poc vaig anar formant-me fins avui, que he pogut fer realitat allò que em proposí: contribuir al fet que cap dona siga menyspreada, anul.lada, maltractada per la seua parella, que cap d'elles perda la dignitat perquè són  éssers humans que tenen el mateix dret a ser  lliures i ames de la seua vida com qualsevol home.

 Avui em sent orgullós del centre que hem creat, un centre que, a més d´acollir les dones maltractades, també intentarà fer conscients els hòmens i la resta de la societat de la condició de la dona com a PERSONA. I a l'entrada, com dos grans braços que et reben i et donen suport, hem decidit col.locar dos cartells on es poden llegir les paraules de dos grans hòmens:

LA DONA ÉS QUI DÓNA LA VIDA,  SI LI FAS MAL, FAS MAL AL MÓN.

ABANS QUE HÒMENS I DONES, TOTS SOM PERSONES, LLUITA PER LA IGUALTAT.







Los libros olvidados

   El portazo se oyó en toda la casa, pero a él le daba igual, era un adolescente enfadado. En su habitación, encerrado, empezó a llorar, sacando su lado más sensible. Nunca lloraba en público.Bajo esa imagen de gamberro rebelde, se escondía una persona creativa y sensible, que no sabía salir del caparazón. Quería seguir fumando, no estudiar ni trabajar, agujerearse todo el cuerpo con piercings...... Pero ese día fue diferente.

   De un cajón lleno de polvo sacó unos cuantos libros, entre ellos Leviatán, de Hobbes, Fahrenheit 451,  de Ray Bradbury, 1984, de Orwells y algunos de Nietzche, Goethe, Marx, entre otros. Sacó de otro cajón (también sucio) libros de poesía de Machado, Lorca, Neruda, Benedetti, Darío, entre muchos otros. La habitación se llenó de libros por un instante. Cogió su mochila y vació toda la droga que llevaba dentro (droga de todo tipo), depositándola en una bolsa de basura que ya tenía preparada. Los libros, en cambio, los guardó en esa maloliente mochila. Se quitó la ropa de gamberro que llevaba puesta y se vistió con otra más convencional. Se arrancó de cuajo los pendientes y piercings que llevaba puestos, (produciendo sangre en su piel llena de granos). Se llevó la mochila y se fue sin avisar a nadie.. 


 Cuando se alejaba, solo un pensamiento le invadía: "El envoltorio a veces puede confundir, pero lo que uno es, siempre se lleva dentro, aunque dependa de nosotros exteriorizarlo....."

sábado, 12 de abril de 2014

Solo un soplo de viento


“Se miran, se presienten, se desean,
se acarician, se besan, se desnudan,
[…]
resucitan, se buscan, se refriegan,
se rehuyen, se evaden, y se entregan.”
                       
                                               Oliverio Girondo. (Poema 12)




Solo un soplo de viento,                                                                                                 eso es lo que hace falta,
solo un soplo de viento
con la palabra exacta,
con la palabra innata,
con sus letras grabadas
de rubí y de esmeraldas,
de pasión y de rabia,
de lectura instantánea.

Con un soplo de aire
de mi boca exhalado,
con tus risas sonoras
sale el aire sin agrado,
sin nervios y sin enfado,
sin temor, pero malvado
como el viento azur que incrusto
sobre tu cara….
mientras te busco.

Solo un soplo de aire fresco
necesito sin espera,
sin tu voz, sin tu lamento,
soy más feliz sin tus penas,
sin tus cantos de sirena
que mi cerebro aún recuerda
y que no olvida aunque pueda.

Yo no tengo ningún miedo
de perderte y no tenerte,
de buscarte y no encontrarte;
aunque mi corazón se pudra,
se desmaye y se atormente,
se caiga por las paredes
de mi cuerpo que no siente,
yo intentaré olvidarte,
olvidarte para siempre.

Mi corazón noche y día
sopla y grita desmayado,
por eso anoche se oía
el sonido de un gran llanto,
de un gran llanto enamorado
que poco a poco suspira
y suspira………
y va callando.                                                                                                                                  

Fulles Socarrades (Homenatge a "Fahrenheit 451")


Fulles socarrades
sota l'escalfor del foc.
Fulles  encarnades
per cendres de color roig.

Tinta correguda
als papers vells de diari.
Tinta gravada
pel suor d'aquell barri,
de lectors amb poc de salari
i amb caràcter d'espartans.

El foc s'estén com mil dimonis,
el roig predomina amb esplendor,
el foc s'ensén i s'esglaia, 
s'aqueta
         i lentament
                       es fon...

domingo, 6 de abril de 2014

Volar

     ¿Alguna vez te has preguntado qué se podría sentir pudiendo volar durante horas y horas? Yo sí. Constantemente. Y no te creas que no desconozco esa sensación tan extraña de libertad y grandeza. Todas las noches, a la misma hora de siempre, cojo mis alas, me pongo el casco (por seguridad) y salgo a volar un rato. Vuelo y vuelo durante muchos segundos, muchos minutos, muchas horas. A veces puedo pasarme toda la noche, más el día siguiente, volando sin parar, sin descanso, sin control. Las noches que tengo muchas ganas de volar visito países como Francia, Italia, Estados Unidos, India, Nicaragua, Nueva Zelanda, Islandia, Macedonia... según lo que me apetezca. Pero no os creáis que volar es siempre tan divertido...no, no... al final acabas exhausto de estar tanto tiempo en el aire. Te entra hambre, y también sed. Las alas se te encogen y se despluman a causa del frío y la humedad. Pero sobretodo, te entran unas ganas terribles de pisar tierra firme. La verdad es que prefiero volar sin salir de mi habitación, sin ponerme esas incómodas alas tan sensibles, sin estar despierto toda la noche..., ahora lo que hago es volar dentro de mi cabeza. Porque he descubierto que es el único lugar de la tierra que no se acaba nunca. Podría estar semanas y semanas volando sin parar dentro de mi infinita imaginación...