
De un cajón lleno de polvo sacó unos cuantos libros, entre ellos Leviatán, de Hobbes, Fahrenheit 451, de Ray Bradbury, 1984, de Orwells y algunos de Nietzche, Goethe, Marx, entre otros. Sacó de otro cajón (también sucio) libros de poesía de Machado, Lorca, Neruda, Benedetti, Darío, entre muchos otros. La habitación se llenó de libros por un instante. Cogió su mochila y vació toda la droga que llevaba dentro (droga de todo tipo), depositándola en una bolsa de basura que ya tenía preparada. Los libros, en cambio, los guardó en esa maloliente mochila. Se quitó la ropa de gamberro que llevaba puesta y se vistió con otra más convencional. Se arrancó de cuajo los pendientes y piercings que llevaba puestos, (produciendo sangre en su piel llena de granos). Se llevó la mochila y se fue sin avisar a nadie..
Cuando se alejaba, solo un pensamiento le invadía: "El envoltorio a veces puede confundir, pero lo que uno es, siempre se lleva dentro, aunque dependa de nosotros exteriorizarlo....."
Me estas deixant amb la boca oberta.
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